martes, 22 de diciembre de 2015

Cosas que nunca se olvida


«España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad: no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los Arévacos y de los Vectones, o de los reyes de Taifas», Marcelino Menéndez Pelayo (‘Epílogo de Historia de los heterodoxos españoles’, 7-VI-1882).